Autoridades federales firmaron un convenio para combatir la deforestación ilegal en la Península de Yucatán, mediante la coordinación entre instancias agrarias y ambientales para proteger los recursos naturales.
El acuerdo contempla el intercambio de información y medidas para evitar que se validen cambios irregulares de uso de suelo, como impedir la participación en asambleas ejidales donde se pretendan aprobar este tipo de prácticas.
De acuerdo con datos oficiales, ya se han clausurado 58 predios que abarcan más de 10 mil hectáreas y se han presentado 34 denuncias penales, además de mantener operativos de vigilancia para frenar daños ambientales y la expansión irregular en la región.


