Justin Bieber marcó un nuevo hito en Coachella al convertirse en el artista con la actuación más vista en la historia del festival, alcanzando 147 millones de visualizaciones.
Su presentación también rompió otros récords, como ser la más buscada en Google, la de mayor demanda de boletos y la que registró los precios más altos en entradas, consolidando su impacto global.
Además, su aparición generó una de las publicaciones con más interacciones en la historia del evento, reafirmando su lugar como uno de los artistas más influyentes del momento.


