La propuesta para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas continúa en análisis en el Congreso de la Unión, donde se realizan mesas de diálogo con representantes empresariales y sindicales.
La iniciativa plantea otorgar dos días de descanso obligatorio por cada cinco de trabajo, lo que implicaría modificaciones a la Ley Federal del Trabajo.
El debate se centra en el impacto que tendría la medida en productividad, costos operativos y calidad de vida de los trabajadores, mientras se prevé que el tema continúe en discusión en las próximas semanas.

