En una operación coordinada y bajo acuerdos de cooperación internacional, el Gobierno de México trasladó a 37 operadores de alto impacto vinculados a distintas organizaciones criminales hacia Estados Unidos, al considerarlos una amenaza directa para la seguridad del país.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el traslado se realizó conforme a la Ley de Seguridad Nacional y a petición del Departamento de Justicia estadounidense, con la garantía de que no se aplicará la pena de muerte a las personas detenidas.
La operación se llevó a cabo en siete aeronaves de las Fuerzas Armadas mexicanas, con destino a ciudades como Washington, Houston, Nueva York y San Diego.
Con esta acción, ya suman 92 criminales de alto perfil enviados a territorio estadounidense durante la actual administración, lo que —según las autoridades— reduce su capacidad de seguir operando y generando violencia en México.
El Gobierno federal subrayó que estos traslados forman parte de una estrategia de cooperación bilateral para enfrentar al crimen organizado y reforzar la seguridad tanto en México como en Estados Unidos.

