La plaga de mosquitos en Yucatán ha alcanzado niveles alarmantes. En calles, parques y hogares, el zumbido se ha vuelto parte del día a día, mientras el número de casos de dengue continúa en aumento. La ciudadanía exige respuestas claras y acciones contundentes ante un problema que ya dejó de ser una simple molestia para convertirse en una cuestión de salud pública.
Cabe recordar que las labores de fumigación son responsabilidad directa del gobierno estatal, a través de la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY). Sin embargo, en muchas zonas los vecinos aseguran no haber visto brigadas ni campañas activas de fumigación, lo que alimenta la preocupación y el enojo. En redes sociales, los reportes de moscos y posibles criaderos se multiplican, evidenciando una falta de control visible sobre el problema.
El reto no es menor, pero el mensaje es claro: la gente necesita ver resultados. Y en estos momentos, la pregunta que más se repite es la misma: ¿dónde está el gobierno del Estado?

