Con la llegada de la primavera, distintas zonas de Yucatán se llenan de color con la floración de los maculís, conocidos como “cerezos yucatecos”, que destacan por sus tonos rosados, lilas y amarillos.
Este fenómeno ocurre por un periodo breve, cuando los árboles pierden sus hojas y florecen al mismo tiempo, transformando calles, parques y avenidas en paisajes llamativos que disfrutan habitantes y visitantes.
Los maculís, presentes en ciudades como Mérida, Valladolid e Izamal, se han convertido en un símbolo de la temporada, además de aportar sombra y mejorar el entorno urbano durante uno de los momentos más vistosos del año.


