Tan grave se ha vuelto el nivel del Congreso de Yucatán, que ahora el PRI tuvo que presentar una iniciativa para obligar a los diputados a leer lo que votan. Sí, por más absurdo que parezca. Algo tan básico como conocer las iniciativas antes de aprobarlas tuvo que convertirse en propuesta formal, luego de los señalamientos contra legisladores de Morena, PT y PVEM por votar dictámenes sin siquiera revisarlos completos.
Puestos que deberían reflejar preparación, debate y responsabilidad hoy parecen estar ocupados por gente que solo llegó a obedecer órdenes, levantar la mano y votar en automático. Les pagan con dinero público para analizar leyes que impactan la vida de miles de yucatecos… y ni siquiera hacen el intento de leerlas.
Eso no es representar al pueblo, es burlarse de él. Porque mientras la ciudadanía trabaja, paga impuestos y espera resultados, en el Congreso hay quienes no cumplen ni con lo más mínimo de su cargo. Y aun así quieren convencer a la gente de que están construyendo un mejor estado. Disfruten lo votado.


