En la madrugada del 19 de mayo, artesanos y comerciantes de Pisté, inconformes con su reubicación al nuevo Centro de Atención de Visitantes (Catvi), permitieron que turistas nacionales, extranjeros y locales ingresaran gratuitamente a Chichén Itzá. El conflicto surge por la resistencia de la comunidad a ser desplazada, apenas dos meses después de la inauguración del Catvi.
El Consejo Indígena de Gobierno de Pisté Chichén Itzá denunció que el gobierno de Yucatán violó acuerdos de las mesas de diálogo al colocar rejas en el parador principal durante las negociaciones. Ante la ocupación, el INAH y el Patronato Cultur anunciaron a las 5:21 a.m. el cierre del sitio, el Gran Museo y el Catvi por “motivos de mantenimiento”, mientras operadores turísticos recibieron la noticia cuando ya trasladaban grupos al lugar.
Nota cortesía de 8am.


