El proyecto “Perfect Day México” de Royal Caribbean buscaba transformar el puerto de Costa Maya en un destino privado con toboganes, ríos lentos, torres de 60 metros y playas exclusivas para cruceristas. La inversión prevista rondaba los 600-821 millones de dólares y la apertura estaba planeada para 2027.
Durante 2025, la naviera tomó control administrativo del puerto y empezó obras menores, limpieza y mejoras de infraestructura local, sin cerrar el puerto a otras navieras. Sin embargo, la magnitud del proyecto —más de 200 acres de selva, manglares y ecosistemas cercanos al arrecife— empezó a preocupar a vecinos, científicos y ambientalistas.
Entre enero y marzo de 2026, se presentó la Manifestación de Impacto Ambiental ante SEMARNAT y se abrió consulta pública. Greenpeace y otros grupos señalaron riesgos para especies como jaguares, tortugas y manatíes, así como para el arrecife y el acuífero kárstico.
La discusión se amplió en redes sociales gracias a creadores de contenido que empezaron a hablar del tema. En abril de 2026, un amparo ciudadano fue desechado temporalmente, pero la presión social continuó con firmas, protestas y acciones simbólicas. Uno de los momentos más icónicos fue cuando Greenpeace desplegó una manta frente al Palacio de Bellas Artes, visibilizando la causa y sumando presión mediática y social.
Ante el incremento de la presión social, el día de ayer 19 de mayo de 2026 la secretaria de SEMARNAT, Alicia Bárcena, anunció que no se aprobará el proyecto, citando impactos sobre manglares, selva, arrecife y biodiversidad. Las comunidades locales y ambientalistas celebraron la victoria como un triunfo para la conservación del Caribe mexicano.
Este caso no es solo sobre un proyecto turístico gigante: muestra cómo la presión social, la creatividad digital y la vigilancia ciudadana hicieron que se escuchara la voz de Mahahual. Influencers, vecinos y ambientalistas demostraron que cuando el ecosistema está en juego, hasta los likes y las stories cuentan. ![]()
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