Tras varios meses de aumentos que afectaron tanto a locatarios como a consumidores, algunos productos básicos empiezan a mostrar una disminución en los mercados Lucas de Gálvez y San Benito.
Durante la Cuaresma, factores como el incremento en el precio del diésel y las altas temperaturas habían encarecido frutas, verduras y hortalizas. Los más afectados fueron el tomate y el limón, ingredientes clave en la gastronomía yucateca y muy demandados en platillos típicos de vigilia como papadzules, brazo de reina y mariscos. En su punto más alto, el kilogramo de limón llegó a 41 pesos, y el tomate a 43 pesos.
Ahora, los precios comienzan a estabilizarse, dando un respiro a quienes compran y venden en la ciudad.
#cuéntamemás#méridayucatán#mercados#frutasyverduras#economía


